"A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires: La juzgo tan eterna como el agua y como el aire."
Jorge Luis Borges en Fundación Mítica de Buenos Aires

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El fraseo musical del tango

Sentimiento      2023-01-31 21:09:36


¿Qué hace a una música bailable?

Baile de tango      2022-05-10 22:56:13


Del escriba

El sentir

A las 9 de la mañana del 1º de febrero de 1924, Casimiro Aín (o el Vasco o el Lecherito)*, con las manos en los bolsillos por el frío –invierno allá-, sale del hotelito de la vía Torino que le reservó la embajada y sube a un taxi. Muestra rastros del malevaje porteño: lleva puestos el fatigado chambergo borsalino, gacho gris arrabalero, de cinta ancha y ribete negro en el ala. Aferra una modesta valija con los elementos de trabajo: botines abotonados, lengue de seda japonesa, pantalón de fantasía con trencilla y chaqueta negra con vivos. 

En el viaje no puede disimular su nerviosismo: nunca antes cargó tanta responsabilidad. El representante argentino ante la Santa Sede, embajador García Mansilla, había obtenido una audiencia especial del papa Pío XI para una exhibición de tango bailado, con el objetivo de intentar cambiar la historia del género hasta ahí rechazado por la Iglesia. Católica y no católica.

Aín era un bailarín profesional famoso en la Argentina y en el currículum presentado a la secretaría vaticana por la embajada –qué tal Aín-, obviamente se omitió sus actuaciones en las casas de madame Blanche y en la de la negra María de Nueva Pompeya.

Dice la crónica que el Lecherito fue recibido por un capitán de la Guardia Suiza y conducido por dos monseñores hacia la biblioteca. Aín, vistiéndose de malevo a esa hora de la mañana para presentarse al el Santo Padre, debió temblar como si compareciera ante el comisario de la 1ª con los bolsillos a reventar de anotaciones de quiniela.

Con esa pavura encima, lo condujeron al recinto donde el Santo Padre lo recibiría, rodeado de purpurados y caballeros de smoking. No hubo señoras. Por las dudas.

El embajador García Mansilla le hizo un guiño porteño de complicidad al Vasco, para animarlo en aquel duro trance que le tocaría vivir. Sería el protagonista del intento de aceptación religiosa del tango, en resistencia de quienes en Europa pedía su excomunión después del avasallador éxito del género en París, entre 1911 y 1913.Ya entonces, por este suceso en Francia, el tango argentino comenzaba a concitar interés económico.

La crónica otra vez, dice que Pío XI sentado en su trono, sólo murmuró: “avanti, figliolo, procedi”,

El Vasco hizo una seña y el maestro del coro Vaticano convocado para tocar en el armonio esa música tan extraña al lugar arrancó con el tango Ave María, de Francisco "Pirincho" Canaro. Era la pieza de título más piadoso entre los tangos que se había podido encontrar después de descartar, por ejemplo, “¡Qué fideo!”, “El choclo”, “El fierrazo” o “Abanicame la zona”, que eran los nombres de las composiciones de uso corriente en los para nada santos quilombos de entonces.

García Mansilla no dejó escapar detalle: decidió que el Vasco no bailaría con la alemana Peggy, que era su compañera acostumbrada para sus actuaciones en el cabaret El Garrón de Montmartre. Muy eficiente el embajador.

Frente al Santo Padre su compañera de baile, estirada y desconfiada ante aquel malevo exótico, sería la señorita Scotto, traductora en las oficinas de la embajada. Por supuesto que nada de falda con tajo ni zapatos de taco alto. La pollera de la señorita Scotto, azul oscura, bien debajo de la media pierna.

Lo que salió fue un tango descorazonado. Nada de ocho, menos la sentadita y mucho menos otros insinuantes acercamientos que, por otra parte, la señorita Scotto no habría tolerado. Aín escondió, como pudo, los secretos demonios del tango, que no son pocos.

Hubo ablación de todo lo atrevido, digamos. Ese tango fue más delicado que un minué que ni el Papa ni sus más estrictos monseñores hubieran condenado. Fue un león avejentado, una bataclana vestida de monja. En fin, un corpiño sin teta.

Así la satanización clerical contra el tango perdía su respaldo teológico. Final: el Santo Padre le regaló al vasco Aín una medallita de plata con la imagen de Nuestra Señora de Loreto y se retiró. Hizo un guiño aporteñado a su secretario y volvió a la santidad de su quehacer. Se piensa, que dejó creer al Lecherito y el embajador -poco necesitó ante dos porteños- que lo habían engañado.

Sí, la universalización del tango tiene una gran deuda con la señorita Scotto.

(*) Hijo de un vasco lechero que creció escuchando tangos en los organitos callejeros, Casimiro Aín (1874-1940) fue bailarín profesional desde 1913 cuando viajó a París con una orquesta típica. Su debut internacional fue en el cabaret parisino El Garrón, con gran suceso. De allí a Nueva York. Con su compañera, la alemana Edith Peggy (quien aparece en la foto, de agosto de 1928) llevaron el baile de tango a Dinamarca, la Unión Soviética, Grecia, Suiza, Polonia, Italia, Inglaterra, Hungría y Turquía. (Foto: agradecimiento a Todotango.com)

Un error: tras comunicarnos con Celia Blanco, titular de "Lo de Celia Tango Club", se aclaró a esta página que su local no fue clausurado por inspectores municipales el domingo, por lo que hoy miércoles realizará su habitual milonga a partir de las 18.

La confusión surgió luego de recibir datos erróneos el mismo domingo por la noche de dos habitués milongueros que aseguraron ese acontecimiento. Las disculpas del caso.

Una “vieja” mexicana, transfirió a México “el corazón de la milonga” según lo que ella misma auscultó al visitar el jueves 8 la ya consagrada “La Cachila”, que organizan Juancito Lencina y Daniel Rezk.

Lo hizo para el medio periodístico de ese país “Milenio”. Tomás Buenos Aires se topó con la nota en la edición por Internet de ese grupo mediático, donde lamentablemente no quedó claro quien es su autora. Ojalá que desde allá alguien llegue, vía red, a esta página para enviarnos la aclaración correspondiente.

Pero sea quien sea la “vieja” mexicana, como nombran los charros a sus mujeres según surgirá del relato, atrapa al porteño la descripción que formula, porque en pocas líneas enfocó lo principal del salón del baile de tango en cuanto a ambiente y fauna viviente.

Sobre todo, porque otorgó a la milonga el valor que le es propio, intransferible y que el mejor espectáculo tanguero de baile no le puede sustraer: el purismo, la legitimidad. El ser, la milonga, el templo del baile al piso. Ser, la milonga, la manifestación del tango tal como lo siente y goza el pueblo, sin libretos ni fantasías. Bien por esa distinción.

Esto dijo “la vieja” de la milonga porteña:

“Aborrezco los espectáculos montados para el turismo lego. Por eso en Buenos Aires no me ha dado por asistir, y no lo haré jamás, a una exhibición de tango-fantasía. Siento que allí dan rata por liebre, que la lentejuela y el artificio se imponen y marginan lo que de auténtico le queda al baile definidor de la Argentina.

Tal fue la razón por la que acepté ir el jueves a una “milonga”, es decir a un sitio donde los porteños se congregan para bailar tango, sólo para bailar tango, sin turismo propenso a lo que caiga. Me invitaron un jueves (…) a la tanguería/milonga de La Rioja y San Juan.

Respecto de hasta cuándo quedarse, eso lo decide cada asistente de acuerdo con su vida personal: hay gente que no trabaja por la mañana y se queda hasta las 3; otros se levantan temprano y se retiran a las 23. En estos lugares las mesas se distribuyen por sexo: las nenas con las nenas y los nenes con los nenes... salvo que sean parejas, en cuyo caso están sentados a la misma mesa y bailan entre ellos dos en exclusiva (y ya fue uno de los tantos códigos de la danza del tango).

Otro de los códigos es el cabeceo. En realidad, todo empieza por el contacto visual. Mujeres y hombres hacemos ‘paneo de cámara’; en ese paneo, puedo captar que me mira un caballero, él me invitará a bailar con un cabeceo. Si me interesa bailar con él por el motivo que sea, asiento con la cabeza o hago algún gesto aprobatorio. Entonces viene hasta mi mesa y recién entonces me paro y comenzamos a bailar. El cabeceo es el invento más maravilloso para elegirse como compañeros de baile: si el candidato no me interesa, miro para otro lado, como si no lo hubiera visto y él no queda públicamente desairado. Se considera una descortesía venir a sacar a la mesa, porque está obligando a aceptar a la mujer o él corre el riesgo de que lo rechace públicamente y deba volver a su sitio cabizbundo, meditabajo y con el rabo entre las patitas.

Otra descortesía es, una vez terminada la tanda (tres o cuatro piezas seguidas) dejar a la mujer parada en medio de la pista; no, el hombre debe acompañarla hasta su silla y después él regresa a su lugar”.

Suena fácil. Vi de veras el cabeceo de los señores, la aceptación de las mujeres, las tandas de canciones y una pausita como de un minuto entre tandas, la ausencia de aplausos entre tema y tema, el cadencioso oleaje de las parejas alrededor de la pista.

Lo que más me asombró, además de lo difícil que se ve bailar ese ritmo endemoniado, fue un detalle que me dio la clave para entender por qué en México jamás bailaremos tango como en las milongas porteñas: es, por así decirlo, la promiscuidad dancística.

Aunque se vaya en pareja, pueden sentarse en mesas distintas, y aunque bailen algunas tandas los dos, bailan con otras mujeres y otros hombres, lo que sería intolerable en nuestra cultura. ¿Cómo —diría un macho mexicano estándar—, mi vieja va a bailar con otro cabrón? O ¿cómo —diría una mujer mexicana estándar—, mi viejo va a bailar con una volada? Jamás, sería la respuesta en ambos casos.

Otro detalle digno de ser resaltado es la capacidad que tiene la milonga para provocar entrecruzamientos. Jueces, filósofos, obreros, médicos, burócratas, todos bailando, todos igualados por el tango. Muy extraño fue esto para un mexicano alelado por códigos desconocidos. Todavía siento que estuve metido en un brumoso cuento de Roberto Arlt".

Sí, una buena descripción de la milonga hecha por un asombrado extranjero al visitarla. Otro más. Gracias "vieja", quienquiera que seas.

Mucho se habló, se habla y, después de esto esperemos que un poco menos se dirá, sobre el avasallador alcance de la movida tanguera en el mundo.

Los argentinos asumimos la idea de que la música de la ciudad pasea por el mundo. Aunque las referencias sobre el fenómeno resultan para la mayoría sobre todo vagas. Generalmente no se llega a hablar de ellas con consistencia.

Para otros autóctonos, que miran de lejos al tango en el país, los dichos sobre el alcance mundial del género les suscita desconfianza.

Sin embargo, adentrados o idóneos en los hitos de la música en el mundo, llegan a arriesgar que el tango es, junto al jazz, los dos géneros que se escuchan, se tocan y se bailan en todo el planeta.

Proponemos una muestra, parcial pero sufiencientemente indicativa, de lo que mueve el tango fuera de la Argentina. Se dice parcial, pues refleja sólo la pata bailable -de ella sale "Tomás..."- de esta música, es decir que no toma la exclusivamente musical, ni la cantada. Parcial, además, porque la agenda que incluye esta nota abarca sólo a Europa. No registra el Japón, ni tampoco América, lo que no es poco.

Es que, como se verá, sería para espacios mucho mayores que los que puede ofrecer esta página -y no sólo ésta- el detalle de todo: shows, conciertos y presentaciones, además de milongas foráneas, demandarían un espacio y tiempo de lectura inconvenientes para esta época.

Así que se acerca a los varones y percantas sólo lo que es la agenda de mayo de milongas europeas. Se logra recurriendo a la ayuda inmensa que brindó la página -española- www.rincóndel tango.com. Saquen sus propias conclusiones:  

Del 1 al 6 de mayo, Crimea Tango 2010 en Crimea (Ucrania), participan Oliver Kolker y Silvina Valz, Gaston Torelli y Moira Castellano, Slava Ivanov y Olga Leonova.

El 1 de mayo desde las 21,30, la Asociación Tangoneón celebra su Cena de Primavera en el Ayre Gran Hotel Colón, de Madrid –España-. La selección musical de la milonga a cargo del DJ Manuel Delgado.

Del 6 al 9, II Festivalito de Primavera en Kehl -Estrasburgo-Alemania-, con Gisela Passy y Rodrigo Rufino, y el Dúo y Cuarteto Gabriel Merlino. Organiza: Asociación "Tangente".

También del 6 al 9 se celebra el IVº Bonner Tangofestival en Bonn, (Alemania). con la participación de Diego Escobar y Angi Staudinger, Ismael Ludman y Maria Mondino, Harald Rotter y Susanne Illini. La música de Trio Oblivión, Tanghetto, Trío Puro Apronte,  Dúo Ranas.

12 al 16 de mayo, VIIº  Festival Lugano Tango en Lugano –Italia-, intervienen Nito y Elba, Fabián Salas, Marcelo Varela y Analía Vega.

Del 12 al 16, Vº Copenhagen Tango Festival en Copenhague –Dinamarca-, con Pablo Inza y Eugenia Parrilla, Diego Riemer y Maria Belén, Bruno Tombari y Mariangeles Caamaño y la música de Silencio Orquesta Típica. Organiza Tangoforeningen.

Del 13 al 17 de mayo el Tangon en Natalia –Turquía-, participan Mariano Chicho Frumboli y Juana Sepúlveda, Esteban Moreno y Claudia Codega, Eduardo Capussi y Mariana Flores, Damián Rosenthal y Celine Ruiz, Ruben y Sabrina Veliz, Pablo Rodriguez y Noelia Hurtado, Sebastian Arce y Mariana Montes, con la música de Soledad Orquesta.

14 al 16 de mayo, la Asociación de Amigos del Baile de Valencia –España-, organiza el 4º Encuentro de Tango-AB  en el hotel Peñiscola Palace, en Peñiscola -Castellón - Comunidad Valenciana – España-.

Del 15 al 22 Tango Holiday en Sicilia –Italia-. Intervienen Patricia Hilliges y Matteo Panero, Laura Priori y Andreas von Maxen, Catalina y Tomás Lotte.

Del 16 al 23 se celebra Tango Holidays en Sardegna, Porto Polo –Italia- con la participación de Marcelo Varela y Analía Vega.

Del 21 al 23 de mayo se celebra el XIVº Encuentro Nacional de Aficionados al Tango, en Sevilla -Andalucía  - España-, organizado por la La Casa del Tango de Sevilla.

Del 26 al 30, VIIIº Festival Internacional de Tango de Lisboa, en Lisboa (Portugal), con Sebastian Arce y Mariana Montes, Chicho Frumboli y Juana Sepulveda, Gastón Torelli y Moira Castellano, Esteban Moreno y Claudia Codega, Juan Capriotti y Graciana Romeo, con la música de la Orquesta Sexteto Milonguero. Organiza Lusitango.

Del 26 de mayo al 1 de junio TangoFantasy en Miami -Florida-EE.UU.-. Participan Gustavo Naveira and Giselle Anne, Miriam Larici and Leo Barrionuevo, Silvina Valz and Oliver Kolker, Romina Levin and Claudio Villagra, Silvia Grynt and Guillermo Salvat, Adrian Veredice and Alejandra Hobert, Pablo and Alicia Repun, Alberto Paz and Valorie Hart, Victoria Sarquisse and Federico Jonquera.

27 al 31 de mayo, Xº Denver Memorial Day Tango Festival en Denver -EE. UU.-. Intervienen Eric Jeurissen, Homer y Cristina Ladas.

Del 28 al 30 de mayo, IXº Festival de Tango de San Sebastián en Donostia-San Sebastián -Guipúzcoa-España- con la representación, en el Teatro Victoria Eugenia, del espectáculo "Conceptango", de Leo y Eugenia . Organiza Ágata - Asociación Guipuzcoana de Amigos del Tango Argentino.

Del 28 al 30 organizan el Festival de Saint-Geniez (Tango y Latino) en Aveyron (Francia), participan Erna y Santiago Giachello, Julia y Andres Ciafardini, Maria Belén Giachello y Diego Riemer "El Pájaro", Gisela Passi y Rodrigo Rufino Rodrigo, la música de Ensemble Hyperion, y el Dúo Fernando Maguna y Diego Trosman.

Del 28 al 31 se organiza el International Tango Festival en Edimburgo, -Reino Unido-, con Horacio Godoy y Cecilia Berra, Pablo Rodríguez y Noelia Hurtado, Jenny Frances y Ricardo Oria y la música del Quinteto Ángel.

Del 28 de Mayo al 2 de Junio, IIIº Tango World en Venecia, -Italia-. Participan Miguel Ángel Zotto y Daiana Guspero, Ricardo Barrios y Laura Melo, Javier Rodríguez y Andrea Missè, Lucila Cionci, Rodrigo "Joe" Corbata, y la Orquesta de Esteban Morgado.

Bueno, no hay más espacio. Es fuerte, muy fuerte, avasalladora como se señaló al principio la movida tanguera en el mundo. Después de esto, para que no queden dudas.

Y para dar la derecha a quienes aseguran que son el tango y el jazz los géneros musicales que se escuchan en todo el mundo.

 Fotografía: baile de tango en un salón de Turquía.

Julia -Pugliese- es la creJulia Doyneladora de “los guapos y papusas” como síntesis con la que identifica y caracteriza a quienes –muchos- concurren a su milonga “Sueño Porteño”, cada miércoles en Buenos Aires.

Y son muchos en un mosaico variopinto los que concurren a “Sueño…” simplemente por la capacidad de convocatoria de Julia en primer lugar. Luego por las variaciones que acercó a una milonga: “el show de los cinco minutos” con la actuación de un artista, “la tanda de la rosa” donde “los guapos” obsequian a las papusas una flor cuando la sacan a bailar y “la del bombón”, donde estos roles se invierten.

Y aunque lo nuevo y distinto siempre genera alguna crítica; la fogonera de “a bailar a bailar que la vida se va” mantiene sus seguidores. De tal forma que, por ejemplo, su forma de amalgamar con dos calificativos a quienes reúne en un salón tanguero aparece como copiada fuera de la Argentina: en Tenerife –España- una milonga se publicita como de “guapos y percantas”. La invitación a bailar tango en Tenerife apareció en Internet el 9 de abril último, es decir años después que Julia lo impusiera en la avenida San Juan.

Mientras el diccionario de lunfardo indica que “papusa” define a la mujer hermosa, “percanta” lo hace con la mujer querida, con extensión a la amante. Diferentes, pero en este caso con el mismo sentido.

Dice así la convocatoria galaica: “Milonga Guapos y Percantas. Este sábado 10 de abril los tangueros tienen una cita. Bailamos tango y milongas al principio; luego bailaremos otros ritmos para que todos participen. Los esperamos en la Cafeteria La Milonga ubicado en la calle Ramon y Cajal 59, esquina avenida de la Asunción, Santa Cruz –Tenerife-. Somos amantes del tango; tango danza, tango canción. Nos gustaría contactar con gente de todo el mundo y que nos cuentes qué te gusta del tango. Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.”.

Conclusión: copia o no, Julia -la Doynel- está. Con la gente que la sigue y con su pariente más querido de la milonga: el micrófono.

Y está para derramar cada vez con más énfasis la frase a la que Tomás Buenos Aires no puede menos que suscribir: “que nada ni nadie impida tu llegada a la plenitud”.

 

Noticias

      2017-08-01 18:45:33  

    De www.diariopopular.com  -  Caminito que el tiempo ha borrado/ que juntos un día nos viste pasar...”. Uno lee la letra, tararea la música y piensa en ese rincón de La Boca, pero... Juan de Dios Filiberto (1885-1964), cuyo nombre real era Oscar Juan de Dios Filiberti fue un extraordinario guitarrista, armonista, pianista, compositor y director que vivió en La Boca. Lle puso música al tango Caminito, escrito por el riojano Gabino Coria Peñaloza. Filiberto además le puso música a Quejas de bandoneón, El pañuelito, Malevaje, Clavel del aire y otros clásicos. Además creó la Orquesta Nacional de Música Argentina que hoy lleva su nombre.

    Walter Piazza, Secretario del Consejo Directivo de la Academia Nacional del Tango, académico y cofundador de esa entidad junto con Horacio Ferrer en 1990, le contó a Porteño del Sur detalles de Caminito y de la vida de Juan de Dios Filiberto: “Lo que yo sé tras haber investigado es que todo conduce a dos historias diferentes, la del porteño Juan de Dios Filiberto y la del riojano Gabino Coria Peñaloza. Esos versos remiten, si uno escucha la letra y la analiza, a un caminito que corresponde a un paisaje que nada tiene que ver con La Boca”.

    “Coria Peñaloza era un poeta riojano bien alejado de Buenos Aires, no era Homero Manzi, que si bien había nacido en Santiago del Estero, a los 6 años ya estaba viviendo y estudiando en Buenos Aires. Entonces Manzi sí percibía desde pibe lo que era la ciudad entonces le cantó con sus versos más sentidos, sobre todo al sur... Boedo, Pompeya. Pero Coria Peñaloza escribió pensando en un posible recorrido que hacía para visitar a algún amor adolescente o juvenil de sus pagos”, agregó.

    Piazza concluyó: “Eso, puesto en la música de un porteño como era Juan de Dios Filiberto y explotado por ese sector del camino que va del Riachuelo a las vías del ferrocarril en la Boca, dio lugar a que durante muchos años se considerara al Caminito de La Boca como al de la letra de la canción. Ese es el Caminito de Filiberto, pero nada tiene que ver con la letra. La genial lírica y música de Filiberto la pone a disposición de ese lugar del que nunca se fue. Porque él nació, vivió y murió en La Boca. Jamás se fue para el centro de la ciudad como muchos otros. Siempre ahí rodeado de la mística, de Quinquela Martín y de otros amigos. Entonces son dos Caminitos diferentes: uno, el musical, el turístico y que explota el barrio; el otro, la verdadera historia del que caminaba el poeta. ‘Con juncos en flor’, dice. ¿Qué junco en flor hay en La Boca? Ninguno. Empedrado y vías del ferrocarril”.


      2017-06-08 22:03:26  

    Desde Marsella, Francia, distinguieron a Julio Dupláa, un histórico argentino de la danza del tango y la milonga, al calificarlo de "persona emblemática de la Ciudad de Buenos Aires". La Asociación Les Trottoirs de Marseille así lo consideró en una nota fechada el 1° de junio último a esta ciudad, firmada por Michel Raous, presidente de la asociación y Marcelo y Giorgia Guardiola, maestros de tango de Les Trottoirs de Marseille.

    Dice textualmente la nota:
    "Desde Francia hacemos voz para expresar nuestra gratitud y transmitir nuestra admiración por el Maestro Julio Dupláa quién desde su nacimiento respira tango.

    Nacido en el porteño barrio de Villa Urquiza declarado «Capital del Tango bailado» impulsado por el mismo Dupláa y cuna de tantos magnificos bailarines y milongueros, don Julio supo conocer el tango en el antiguo y prestigioso Club Sin Rumbo. Desde niño miró y escuchó las orquestas, de adolescente bailó su música y de hombre organizó milongas; toda una vida dedicada a nuestro tango y a nuestra ciudad ya que en la actualidad toda Buenos Aires respira su presencia, refleja su personalidad y vive su dedicación organizando eventos, cuidando el trabajo de los bailarines y dando clases que trasmiten sabiduria y vivencias.

    Por esto y muchas cosas más  el Maestro Julio Dupláa es una persona emblemática de la Ciudad de Buenos Aires. Nuestros más sinceros saludos".

    Tomás, el Buenos Aires, felicita a través de esta página a Julito Dupláa, amigo y, como dicen los franceses, un emblemático del tango bailado. Aunque él se cite cada vez que puede de "apenas un milonguero".

    Foto (Gentileza revista "La Milonga"): Julio Dupláa (derecha) en trámite de alguna tropelía con Tomás, el Buenos Aires.

     

     


      2016-11-24 20:18:14  

     "Trago amargo alcanzó el éxito el día de su estreno en 1925 con la letra de Julio Navarrine (1889-1966) y la música de Rafael Iriarte (1890-1961). ¡Esplendorosa época del tango-canción! “Lealmente, ´Trago amargo´ no era un tango de excepción, sino simplemente un tango exitoso. Su letra es de un tinte melodramático campero, de fácil sentimentalismo. La mejor virtud de su música era no alardear de ninguna: dejar que la opinión del oyente reafirmara su origen: ‘el tango de un guitarrero’. También queda dicho que era ´un sencillo y bien sonante tango´, según el sin par Francisco García Jiménez en su insoslayable libro ´Así nacieron los tangos´, Ediciones Corregidor, Buenos Aires, 1980.

    Si reflexionamos acerca de los versos de Navarrine, quien junto a su hermano Alfredo fue un admirable propulsor de los primerísimos cuadros folclóricos teatrales –y autores ambos de sendos tangos muy celebrados por el público–, habrá que resaltar cómo se habían condicionado al tema musical merced a una especial puja de frases imperativas: “¡Arrímese al fogón, viejita, aquí a mi lado!/ ¡Ensille un cimarrón, para que dure largo! ¡Atráquele esa astilla, que el fuego se ha apagado!/ ¡Revuelva aquellas brasas y cebe bien amargo! ¡Alcance esa guitarra de cuerdas empolvadas,/ que tantas veces ella besó su diapasón!”.

    El tango tuvo su estreno en el porteñísimo teatro ‘Maipo’ durante una de las temporadas de ‘revistas’, a mitad de los años veinte del pasado siglo. ¡Quién vería a aquel gaucho melodramático, dirigiéndole toda la ristra de mandatos a la madre, reservándose para él, por toda faena, el empinarse el codo con la botella de caña! Y la pobre vieja –de acá para allá, como maleta de loco– sin saber si arrimarse al fogón, si ensillar el cimarrón, si atracarle la astilla al fuego y revolver las brasas, si alcanzarle la guitarra o arrancarle primero la cinta, si secarse las lágrimas, si volver a cebar al “amargo” o bien si –ya exhausta–, después de buscar un crespón para la guitarra, inclinarse, al fin, ante la Virgen…"

    En fin, sintetiza ahora Tomás, el Buenos Aires, sobre este tango: un "Trago Amargo"... ¡para la pobre vieja!,

    De paso: El músico Rafael Iriarte fue un laburante de la guitarra en el tango. Nacido en un barrio del sur porteño, su fogueo artístico se dio en los cafés con música de la calle Corrientes. Después, llegó el espaldarazo en los teatros ‘Nacional’ y ‘Apolo’, ‘Porteño’ y ‘Empire’. Iriarte acompañó a una galaxia de cancionistas y cantores como Saúl Salinas, Rosita Quiroga y Agustín Magaldi, también a Charlo, Ignacio Corsini y Libertad Lamarque. Por su inquietud y ojos vivos, a Iriarte lo apodaban ‘El rata’.

    -Fragmento de la nota de Isaac Otero en el sitio "Crónicas de la Inmigración", setiembre de 2016-


      2016-11-21 19:28:06  

    A Pablo Agri lo esperó un violín en la cuna y a los diez años le pidió a su papá que lo inscribiera en un conservatorio. Su papá fue, nada menos que el rosarino Antonio Agri, juntamente con Elvino Vardaro y Mario Franchini, los tres violinistas más importantes del tango.

    Destaca que hoy encuentra a "muchos jóvenes  buenos instrumentistas y compositores que toman el tango con la seriedad que merece y que siguen estudiando". En cambio, Pablo advierte que "no me gustan definitivamente las imitaciones, las orquestas que ´tocan como´, ¡eso no me gusta! Digo que hay que aprender todos los géneros pero no imitar a nadie" sentencia.

    Aclara que "empecé con la música clásica para diferenciarme de mi viejo... Nací en el 68, año que se estrenó la operita "María de Buenos Aires" de Piazzolla y mi viejo ya era muy popular. Pero sin duda lo mío es el tango desde la cuna, o antes de ella y, hasta hoy, mi mejor manera de expresarme es nuestra música". Tanto es así que tocó, por ejemplo, con Mariano Mores y Horacio Salgán pasando por Néstor Marconi, Susana Rinaldi y Osvaldo Berlingieri. Es integrante de la Orquesta Sinfónica Nacional desde 1992, tomó clases con el maestro Szymsia Bajour; fue becado por la Fundación Antorchas para estudiar en el Conservatorio Edgard Varese, en Francia. En el 99 fue violín solista del show "Tango argentino" en Broadway (Nueva York).

    Este año fue el músico argentino que tocó por primera vez tango en vivo en una de las siete maravillas del mundo, los palacios de la Alhambra en Andalucía, España. Además, junto a sus compañeros formaron junto a la orquesta de la Casa Argentina en París, integrada por una belga, tres franceses, cuatro argentinos, una japonesa, un chino, y una violinista rusa, todos jóvenes. "Esto nos dice claramente que el tango es universal y se toca en todos los idiomas" reflexiona finalmente este también joven, que aporta un violín de conservatorio consagrado a la música que identifica al país.

    -Esta nota toma fragmentos de un reportaje realizado por el diario "La Capital" de Rosario-.


      2016-09-21 19:58:17  

    Sergio Pujol es joven, filósofo, docente y con varios libros en su haber, investiga a las danzas sociales y concedió hace unos días una nota al diario "La Izquierda" donde afirma que la década del ´20 marcó un antes y un después de la cultura argentina marcada decididamente por la eclosíon del tango. Aquí la nota:

    Comienza Pujol señalando que recien a mediados de los años ´20 "tenemos a Gardel con un porcentaje dominante de tangos en su repertorio; viene de cantar estilos, milongas. Canta en esos momentos foxtrot, shimmy, alguna que otra rumba.  Por lo tanto no se puede decir que el tango a principios de los 20 fuera el epítome de lo argentino y de lo nacional. Más bien se va ganando ese lugar. Las críticas que se hacen al tango hasta el año 30 inclusive, no son tanto acerca de su supuesto origen prostibulario, de mala vida o pecaminoso, sino que es una música que no representa la totalidad de la Argentina. Es una música de puerto que se ha consolidado a partir del aporte inmigratorio decisivo en el lenguaje, tanto en las letras, con la presencia del lunfardo, como en la música.

    Lo mismo pasa con el samba en Brasil, con el son en Cuba. Hay un momento en que estas músicas, muchas con una fuerte impronta afro, se convierten en emblemas nacionales. Eso pasa entre los 20 y los 30. Pasan de ser músicas orilleras, con una fuerte connotación de clase, a representar al país. En ese tránsito depuran su forma pero hay algo de la condición de clase que queda. Y en un momento explota.

    Durante el peronismo explotó. Cuando Alberto Castillo canta “Qué saben los pitucos, lamidos y sushetas...” está retrotrayendo la historia del tango 20 o 30 años. Lo que les está diciendo a sus bailarines, a los que bailan con su música , es “ojo, sepan de dónde vienen ustedes, no se dejen engrupir, el tango es una danza de salón pero ojo que venimos de las orillas”. Es interesante cómo, en algún sentido, al tango nunca se lo domestica del todo.

    "En los ´20 el tango se come todo"

     A la vez los años 20 son la clausura de una época ahí ya nadie baila polka o mazurca muy populares en 1880 y 1890. En los 20, el tango se come todo. Se come esas danzas. No al jazz. Y en parte se las come, creo yo, porque aparece el tango canción. Si no hubiera aparecido, tal vez hubiéramos tenido todavía ese repertorio "variopinto" de danzas. 

    Además están los hijos de los inmigrantes para los años 20, que son más tangueros que los padres en muchos casos. Las historias de vida de esa generación, la de Piana, o la de De Caro, que era un poquito más grande, casi todas están marcadas por la brecha generacional.

    El muchacho que quiere formar una bandita de rock en los 60 tiene muchas similitudes con el muchacho que quiere tocar tango en los 20. Pero incluso el corte es más violento en los 20. Porque la familia en los años 60 ya no es tan autoritaria como la familia en los 20. Yo no conozco historias de hijos que hayan dejado de hablar con sus padres veinte años por querer formar una banda de rock. 

    Ya forma parte un poco del relato romántico del tango: el reencuentro del padre con el hijo consagrado, tocando tango con una orquesta de noventa profesores. Lo vemos en Canaro, en De Caro. La “gran orquesta”. Quizás el último representante de esa ambición clasicista en términos musicales sea Mariano Mores. Cuando lo entrevisté para el libro de Discépolo, Mores decía “sí, quise llevar el tango a un nivel superior, siempre quise elevar el tango”. Muchos de esos maestros podrían haberse dedicado tranquilamente a la música académica.

    En los 20 y 30 es muy fuerte el sinfonismo tanguero. En parte, por influencia de la música académica. En el jazz también se da con Paul Whiteman, eso de redimir la música orillera vistiéndola con las mejores galas. La música clásica es la gran música. En las entrevistas a los tangueros de esa época se ve que estaba la gran música y la música popular. El epígrafe que utilicé para el libro Cien años de música argentina es de Julio de Caro y dice “Mi deseo era que los conocimientos que había adquirido en el conservatorio se amoldaran a las emociones que había recibido en la calle”.

    ¿Cómo hacer para convertir la emoción de la calle en una música artística. No una música que sólo se baila, que acompaña las labores de los laburantes del Mercado de Abasto, que enamora a las chicas en su casa con la vitrola, sino una música que tenga un valor artístico sin olvidar esa emoción y ese arraigo?

     Rodolfo Valentino
    Con Rodolfo Valentino se afirma el star system y el latin lover. Que van a tener una prolífica trayectoria en la cultura de masas internacional. Efectivamente, los estrenos de Valentino causaban furor. No sólo en los varones, sobre todo en las mujeres. Hay un ídolo que atrae a las mujeres, que perturba a los varones, que genera incomodidad. Valentino baila tango, a su manera. Nosotros diríamos que lo hace “mal”. Pero, a la manera Valentino, lo baila y lo promociona a nivel mundial. Los argentinos de esta época son hijos de Valentino.

    La sexualidad en los años 20 también explota. Las flappers americanas con el cabello corto se suben el ruedo de las polleras. Las mujeres empiezan a tomar whisky, empiezan a fumar, en algunos países a votar. Esta revolución de las costumbres femeninas, del lugar de la mujer en la sociedad, de alguna manera está traccionada por artefactos culturales, y las películas de Valentino evidentemente cumplen un rol importante. 

     Si no se hubiera dado la tangomanía en los años inmediatamente anteriores a la Primera Guerra Mundial, si los criollos de Argentina no hubieran “hecho la América” en Europa y Estados Unidos dando clases de tango y no se hubiera producido esa expansión, Valentino hubiera bailado otro ritmo en la película.